Search Placeholder
Mitch Reams, AdWeek | February 28, 2020

Pringles creó una forma ridícula, y quizás no muy eficaz, de poner las papas en la boca de los videojugadores

El Martillo del Hambre no es una maravilla de la ingeniería, pero sí es de lo más divertido.

Todo videojugador alguna vez ha sentido unas ganas incontrolables de comer un bocadillo mientras está inmerso en una partida, pero no puede soportar la idea de quitar sus manos del control aunque sea por un segundo.

Para satisfacer incluso a los jugadores de videojuegos más absortos, Pringles creó el Martillo del Hambre, el regalo perfecto para la temporada festiva. Junto con la agencia Grey, la marca utilizó una impresora 3D para elaborar algunas partes que montó en unos audífonos para videojuegos y así creó un extraño, y divertido, accesorio que permite que las Pringles vayan directamente a la boca del jugador sin necesidad de utilizar las manos.

Lea el artículo completo en AdWeek.